Ojo con tus ojos! Abril mes de la salud ocular.

ojo a tus ojos

Ojo con tus ojos. El mes de abril lo hemos dedicado a la Salud Ocular en Farmacia Abizanda. Aquí os explicamos las patologías menores más frecuentes.

Protege tu vista. Patologías oculares más habituales en la farmacia.

Ojo rojo

Consiste en la dilatación de los vasos conjuntivales superficiales y/o profundos alrededor de una lesión concreta de la superficie ocular.

Es el motivo de consulta más frecuente en la farmacia, la mayoría de las veces es una sintomatología breve y benigna pero puede tratarse de cuadros más graves.

Existen varias formas clínicas de ojo rojo, las más habituales son:
Hemorragia subconjuntival: Que se produce por la rotura de vasos sanguíneos de la conjuntiva, localizado en un sector de la conjuntiva.

Ojo seco

La lágrima está compuesta por una fina capa lipídica externa producida por las glándulas de Meibomio en el borde del párpado y una capa acuomucinosa que supone el principal volumen de la lágrima.

Desde un punto de vista práctico para el farmacéutico, podemos clasificar el ojo seco en episódico y crónico, en función de la frecuencia de los síntomas, las situaciones en las que éstos ocurren y la necesidad del paciente de instilarse lágrimas artificiales.

Además podemos realizar una  clasificación de tipo clínico en:
– Los pacientes con ojo seco acuodeficiente se encuentran peor por la tarde-noche.
– Los pacientes con ojo seco evaporativo (asociado a disfunción de las glándulas de Meibomio) se encuentran peor por las mañanas.

Debemos tener en cuenta de que no existe actualmente ningún tratamiento curativo para el síndrome de ojo seco.

El objetivo principal es aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida, así como minimizar y restaurar las posibles lesiones en la conjuntiva del ojo. En la farmacia podrás encontrar muchos productores para esta patología:

Lo más común son las lágrimas artificiales que actúan reemplazando las verdaderas, lubricando así son ojos.

Las diferencias entre las distintas presentaciones viene determinada por los electrolitos, la osmolaridad y su viscosidad. Las presentaciones en gotas tienen diferentes tipos de envases: Multidosis con conservantes, multidosis sin conservantes y monodisis sin conservantes.  Por ejemplo: Aquoral, Lubristil, Hyaback, Systane.

Geles y pomadas oftálmicas. Su permanencia en el ojo es mucho mayor que las gotas de ahí que den mejores resultados pero tienen el inconveniente de provocar visión borrosa por ese motivo es mejor administrarlos de noche.  Por ejemplo. Recugel, Xilin gel, Lipolac, Aquoral noche.

Espráis. Son los más novedosos se aconsejan el ojo seco de tipo evaporativo ya que estabilizan la parte lipídica de la lágrima.

El diagnóstico se basa generalmente en la presencia de los síntomas típicos como son la sequedad ocular, la sensación de cuerpo extraño, el escozor y el prurito.

Estos síntomas pueden ser valorados desde la farmacia mediante distintos cuestionarios. Si quieres averiguar si padeces de ojo seco desde la farmacia Abizanda realizamos el Test OSDI para confirmarlo.

higiene del ojo

Conjuntivitis

Se caracteriza por una vasodilatación de los vasos conjuntivales superficiales con hiperemia, edema conjuntival y secreción, adoptando un patrón de enrojecimiento de color rojo brillante más acusado en los fondos de saco conjuntivales.

Conjuntivitis Bacteriana

El agente etiológico son las bacterias gram positivas (más frecuentemente) o gram negativas. Son cuadros de inicio agudo, que comienzan por un ojo y afectan el ojo contralateral dentro de las primeras 48 h. Se acompañan de secreción mucopurulenta que empieza en 1-2 días, que aglutina las pestañas, especialmente abundante al despertar.

El tratamiento consiste en realizar lavados frecuentes con suero salino para eliminar las secreciones retenidas y aplicar un antibiótico tópico de amplio espectro 4-5 veces al día durante 7 días. Este abordaje empírico es muy efectivo y no suelen aparecer secuelas. El antibiótico más prescrito es la tobramicina 0,3%, asociada, a veces,  a pomada para uso nocturno.

Conjuntivitis vírica

Se caracteriza por hiperemia y edema conjuntival, secreción serosa o seromucosa intensa, pequeñas hemorragias o petequias conjuntivales y reacción folicular en los fondos de saco. Los virus más frecuentemente implicados son adenovirus.

 Es un tipo de conjuntivitis muy contagiosa, el periodo de contagio se estima que es de unas 2 semanas. Habitualmente autolimitada, por lo que el tratamiento se limita a lavados abundante con suero fisiológico  y empleo de compresas frías que alivian el edema.

La utilización de lágrimas frías también ayuda a paliar los síntomas.

Lo más recomendado es una buena higiene ocular.  Los pacientes no deben compartir toallas ni otros objetos de higiene personal, y debe evitarse el contacto cercano con otras personas.

En algunos casos el médico puede recetar un colirio antibiótico para evitar la sobreinfección bacteriana.

Principales características ente las conjuntivitis bacteriana y vírica

enfermedades del ojo

Alergia Ocular

La alergia es una respuesta exagerada y patológica del sistema inmunológico ante una partícula extraña (alérgeno) en individuos susceptibles.

Existen diferentes cuadros clínicos de alergia ocular:

Conjuntivitis aguda estacional y perenne

Suponen el 80% de los casos, se caracteriza por picor, ojo rojo, fotofobia, lagrimeo, secreción mucosa y habitualmente edema de los párpados y de la conjuntiva. Con frecuencia también se asocia a rinitis, rinorrea acuosa y estornudos.

En general se considera un proceso benigno puesto que no se afecta la córnea y no cursa con pérdida de visión.

Queratoconjuntivitis vernal y atópica

Son cuadros más graves que las anteriores puesto que en ellos pueden afectarse la córnea. Es un cuadro de larga duración ( 2 a 10 años) pero que suele ceder una vez pasada la pubertad.

Clinicamente se caracteriza por picor intenso, fotofobia, lagrimeo y blefarospasmo. Existe una intensa reacción en la conjuntiva con forma de papilas con abundante moco retenido a ese nivel. Puede afectarse la córnea y desarrollar una úlcera corneal en el tercio superior.

En cambio la Queratoconjuntivitis atópica afecta a adultos jóvenes normalmente atópicos.  En esta forma de alergia destaca la afectación palpebral que siempre está presente. Suelen ser párpados eccematosos y enrojecidos que con frecuencia se sobreinfectan se afecta más el párpado inferior que el superior. También puede desarrollarse una conjuntivitis cicatrizante. La córnea también se afecta y pueden desarrollarse opacidades y áreas de neovascularización.

El tratamiento de la alergia ocular

En primer lugar se debe poner en marcha una serie de medidas de control ambiental para reducir la exposición a determinados alérgenos y al mismo tiempo mantener hidratada la conjuntiva del ojo.

Podemos recomendar una serie de medidas que sirven para cualquier tipo de alergia ocular.

– Frío local: compresas frías, guardar todos los colirios que utilice en el frigorífico…
– Evitar frotarse los ojos.
– Evitar tóxicos e irritantes: humo del tabaco, tóxicos volátiles, conservantes en los colirios…
– Uso frecuente de humectantes: lavados con suero fisiológico frío, lágrimas artificiales.
– Las lágrimas artificiales deben emplearse siempre sin conservantes y son útiles en cuadros alérgicos por varios motivos: lavado y dilución de alérgenos y de mediadores inflamatorios, ayudan a mantener la integridad del epitelio corneal y alivian la sequedad ocular que producen los antihistamínicos.

Tratamiento farmacológico:

Existen diferentes fármacos que pueden emplearse en el tratamiento de la alergia ocular.

  • Los antihistamínicos bloquean la acción de la histamina sobre vasos y nervios, por lo que son eficaces en la fase inmediata de la alergia reduciendo el picor, el enrojecimiento y el edema
  • Estabilizadores de los mastocitos, debido a que su efecto no es inmediato deben comenzar a utilizarse dos semanas antes de estar expuesto al alérgeno.
  • Deben evitarse los vasocontrictores (nafazolina, tetrahidrozolina, fenilefrina) que si bien reducen el enrojecimiento ocular momentáneamente, producen una hiperemia de rebote, pueden causar conjuntivitis o dermatitis de contacto y en algunos casos pueden producir midriasis.
  • Los antihistamínicos orales resultan de ayuda cuando existen síntomas sistémicos asociados. Los anti-H1 de nueva generación (loratadina, cetirizina, ebastina) inducen menos somnolencia, pero igualmente producen sequedad de mucosas que debe ser tenida en cuenta. Su posología es de 1 comprimido cada 24 horas

Recalcar antes de nada que muchas veces os acercáis a la farmacia pidiendo nuestro consejo y no nos queda más remedio que desviaros al médico.
Es nuestra responsabilidad y nuestro deber, que ante ciertas situaciones, os valoren en el centro de salud/urgencias para descartar posibles complicaciones.

En Farmacia Abizanda «Cuidamos de ti 365 días al año«

Si tienes alguna duda consúltanos, estamos aquí para ayudarte. Acércate a Gondomar y te atenderemos encantados.




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *