Piojos. 7 cosas sobre los piojos. Consúltanos.

Empieza el curso y vuelven los temidos piojos!

De pronto en el chat de los padres alguien da la voz de alarma; aquí tengo que añadir que lo de los chats de los padres de clase daría para un libro sobre cómo no deben usarse las nuevas tecnologías. Tenía que soltarlo 😉

Y de repente la farmacia se llena de padres que necesitan el tratamiento contra los piojos con absoluta urgencia, para algunos parece cuestión de vida o muerte, otros lo compran sólo para prevenir y a todos nos empieza a picar la cabeza tan solo de pensar en esos firápteros deambulando por nuestro cuero cabelludo, poniéndose ciegos con nuestra sangre, practicando el sexo que practiquen estos insectos agarrados a nuestro pelo y dejando ahí pegado el fruto de sus escarceos, en forma de liendres. En fin, siguiendo al pié de la letra la máxima de la naturaleza tan bien expresada en el Génesis, “Creced y multiplicaos” (Gen 1,28).

La verdad es que es un bicho curioso el maldito piojo. Bastante más antiguo que nosotros.

Conoce a tu enemigo

Es un huésped indeseable que se ha ido adaptando a su entorno; afectan a todas las aves y a los mamíferos menos a algún bicho raro como nuestro admirado ornitorrinco y sus colegas las equidnas; unos erizos de nuestras antípodas que tienen en común con el ornitorrinco el honor de ser los únicos mamíferos que ponen huevos.

Este estudio de la Universidad de Illinois demuestra que ya se pegaban al pelo de los dinosaurios hace 65 millones de años y en nosotros parece que anidan desde siempre, han aparecido liendres en momias y restos arqueológicos de todo el mundo, de manera que echar la culpa a fulanito de tal (ese niño de la clase que procede de un entorno más marginal, por ejemplo) además de una soberana tontería es una muestra del peor clasismo que pervive en nuestra sociedad.

Vamos a poner el punto sobre alguna “i” dejando aquí por escrito estas siete cosas, y alguna más, que todos debemos saber sobre los piojos:

1.- Tipos de piojos:

Hay unas 3000 especies distintas de piojos, porque están adaptados de manera específica a cada hospedador que parasitan.

Los humanos podemos padecer los efectos de tres de estas especies que viven por y para nosotros; el piojo de la cabeza, el piojo del cuerpo y el piojo del pubis o ladilla.

Los animales tienen sus propias especies de piojos y excepto con algunos primates los nuestros no son compatibles. A no ser que tengas un mono por mascota es imposible que el contagio venga por contacto con cualquier otro animal.

Todo lo que vamos a contar a continuación se refiere al piojo de la cabeza.

2.- Ciclo vital piojil:

El piojo tiene un ciclo vital de 45-50 días; los diez primeros los pasa en forma de huevo (liendre), el huevo eclosiona y sale una ninfa (piojo inmaduro) que tarda otros diez días en convertirse en el piojo adulto.

Su vida adulta es bastante aburrida, las hembras tienen sexo una sola vez, en el grupo de los machos los habrá más y menos afortunados, estará el típico piojo chulitoalfa, que se las lleva de calle y otros que ni se acercan. Con una sola cópula la hembra tiene suficiente para ir poniendo liendres el resto de su vida.

Su día a día consiste en estar ahí agarrados al pelo y de vez en cuando bajar al cuero cabelludo a chuparnos la sangre.

Sin nosotros hospedándolos y dándoles nuestra sangre la palman en 24/48 horas.

3.- Movilidad:

Ni vuelan ni saltan, los piojos corren por nuestros pelos a una velocidad de unos 30 cms. por minuto, por eso los niños los cogen con mayor frecuencia al juntar las cabezas mientras juegan u observan cualquier cosa, esto nos lleva al cuarto apartado…

4.- Transmisión:

Los piojos se propagan también cuando compartimos peines o cepillos, gorras, gomas o unas gafas. También cuando juntamos las cabezas para hacernos un selfie. Tenemos que ponérselo fácil para que vayan de una persona a otra.

5.- Sus preferencias:

Como se trata de conocer a nuestro enemigo debemos saber que les gusta especialmente el pelo limpio y liso, que donde se sienten más a gusto es detrás de las orejas y en la nuca.

He leído que en la Edad Media, en una ciudad de Suiza, elegían al alcalde poniendo un piojo sobre una mesa sobre la que los candidatos extendían sus barbas. De manera que en ese curioso sistema político era el piojo quien escogía al alcalde entre los hombres barbudos de la localidad, ya que a las mujeres no nos dejaban extender la melena.

6.- Tratamientos:

No a todo el mundo le pica la cabeza al tener piojos, hay personas cuyo cuero cabelludo no reacciona a la picadura y no los notan. Por eso tenemos una herramienta fundamental para saber si hay o no piojos, la lendrera.

Lo mejor es pasarla con el pelo mojado porque así se mueven más despacio y los pillamos mejor.

Una vez que sabes que hay piojos en la Farmacia tenemos dos posibilidades de tratamiento:

  • el tradicional es con champús con insecticidas que llevan piretrinas, pero los piojos se están haciendo resistentes a estos químicos
  • por lo que cada vez se usan más los tratamientos con una especie de silicona llamada dimeticona, que los asfixia.

Teniendo en cuenta el ciclo vital del piojo hay que repetir siempre el tratamiento, para acabar con los que estaban en forma de liendre en la primera pasada.

piojos

7.- Prevención:

La mejor medida de prevención es pasar la lendrera de manera rutinaria, por ejemplo una vez por semana, esto nos permitirá reaccionar a tiempo pues cuanto mayor sea la infestación más nos costará eliminarlos por completo.